El racismo, una de las evidencias más tristes de la estupidez humana, una y otra vez resurge en nuestras vidas. Hay que combatirlo con educación y con formación de valores.

En México, el diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Ariel Gómez León “El Chunko” se enojó porque, según un acuerdo entre fracciones parlamentarias, le descontaron un día de su sueldo para ayudar a Haití ante el terremoto que dejó hasta el momento un saldo de 170 mil muertos, 3 millones de damnificados y un país destrozado.

Ariel Gómez conduce el programa de radio Alegre en Grupo Radio Digital en Chiapas y se desquitó del dolor de su bolsillo, que es el mayor dolor para un político. Dijo que en las imágenes de televisión se ven haitianos sin cara de necesidad, sino con gesto de “insaciable abusivez”, queriendo decir es decir insaciable abuso. Pidió que marcaran con tinta indeleble a los que ya recibió ayuda pero que no se utilizara la tinta que en México se utiliza los ejercicios electorales sino una blanca porque era para negros.

El diputado ha explicado que habló en broma sin fijarse que tenía el micrófono abierto; pero el pretexto suena inconsistente.

Seguramente el perredista no tiene idea de lo que es la pobreza, de lo que es perder a familiares y vecinos, de ver calles de muertos, de en un minuto ser despojado de la casa y del trabajo, de dormir entre escombros respirando polvo, de tener que formarse para llevar un plato a un niño o de quedarse varios días con hambre. Muchos haitianos perdieron exiguas pertenencias pero eran todas sus pertenencias.

Esos comentarios son impertinentes, pero sobretodo desalmados. El diputado tiene derecho a expresarlos pero dan pena. Es su derecho expresarse de esa forma y es mi derecho mover la cabeza en un gesto de reprobación.

Cuando estudiaba primaria tenía un compañero al que le decían el Nené que era diminutivo de nene negro y muchos se burlaban de él. Recuerdo que alguna vez, teniendo yo ocho años, al tratar de defenderlo, una monja me reprendió severamente por llamarlo “negrito”. El que nos refiramos de alguien con diminutivos es también una clase desprecio. Y desde entonces no digo “negrito”, “indito”, “prietito”, “cieguito” o “borrachito”.

Pero estos comentarios vienen a cuento porque existen libros de tema racista o de ideología racista que son parte de la expresión humana. Su existencia también lastima pero son parte del acervo cultural de la humanidad. Que se les quiera destruir o impedir su circulación es uno de los mayores problemas morales.

Este 29 de enero leo que en Barcelona se libra un juicio contra la librería Europa porque vende libros nazis o que justifican el genocidio ocurrido durante la Segunda guerra Mundial. La comunidad israelí de la ciudad solicita cuatro años de cárcel para el librero Pedro Varela, que es además el gerente de la Asociación Cultural Ediciones Ojeda, editorial de ideología nazi.

Uno puede despreciar las ideas de Pedro Varela, pero las preguntas que utiliza en su alegato deben ser contestadas: “¿A quién pregunto yo qué libros puedo vender? ¿Dónde está el Inquisidor?”.

Se supone que vivimos en un mundo tolerante, con libertad de expresión y de creencias y que no deben existir libros prohibidos o que las ideas no se pueden perseguir. Quien se eroga en guardián de la lectura comienza excluyendo poco y cada vez pide más, es un poder que no se detiene. Toda tiranía comienza con una buena intención.

Se deben perseguir las prácticas nazis, satánicas, racistas, caníbales, homicidas, pederastas, vampíricas; se debe castigar la violencia contra los niños, las mujeres y los ancianos; pero se deben dejar circular los libros que hablan de todo eso, los estudios que se escriben, las ficciones que contienen esos temas.

Visitas: 526

Etiquetas: Libertad de expresión, Librerías

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Instituto del Libro y la Lectura A.C. (ILLAC) para añadir comentarios!

Participar en Instituto del Libro y la Lectura A.C. (ILLAC)

Distintivo

Cargando…

 

 



IMPRESION DIGITAL

Servicios editoriales integrales. Desde el diseño, la tipografía y formación, hasta la impresión y encuadernación.
Consúltanos.

solar@solareditores.com
www.solareditores.com


(+5255) 5515-1657
México, D.F.

Visitar Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos RIEPA

RSS

RSS

Se levanta el telón

Hoy nos hemos despertado de aquel sueño en el que hubo un tiempo que era posible existir con dignidad. El tiempo ha retrocedido décadas y con horror comprobamos que de un plumazo, nuestros sueños se han evaporado y la precariedad laboral sigue existiendo en un siglo que parecía brillante.

Pese a los discursos teatrales de dos grandes actores sobre un escenario llamado democracia, defienden su fantasmagórica alegoría y proclaman la necesidad de los tributos de actuación en…

Aberraciones

¿Cómo será el mundo cuando yo no esté,  siendo éste lo que es?, ¿ seguirán existiendo esas personas que se creen defensoras de la “moral” que al parecer creen que los gays y lesbianas somos desadaptados sociales, una aberración repugnante, etc.?.  Aquellos que nos ponen entre comillas, como si lo único que conocieron en su vida fue lo que leyeron en la biblia o lo que la vida se encargó de mal enseñarles,  o será ese miedo a aceptar que tienen un hijo gay o una sobrina lesbiana o un temor a…

El dibujante de sueños

Se pasaba el día diseñando ilusiones en un burdo papel. Encerrado en su dominio, las paredes se alineaban en un recodo de su mente. Con apenas la luz de una lamparilla, y las persianas bajadas para impedir que penetrase la luz del sol, dibujaba paisajes artificiales vacios de toda expresión.

Las odiosas pantallas le habían postergado a un nivel inferior. Llevaba días sin salir de su habitáculo con los ojos doloridos por el cansancio.
El reciclaje publicitario se colaba en su…

Coincidiendo con el 50 aniversario de la riada, presento mi libro "La catástrofe que marcó un pueblo"

La Catástrofe que marcó un pueblo. Es un libro que además de aportar testimonios, fotos, documentos e informaciones ineditas. Hace un homenjae a todas las personas que directa e indirectamente sufrieron las consecuencias de la riada, un suceso que marcó un antes y un despues para los ciudadanos de…