Soy residente de la ciudad de Ensenada, B. C., bibliómano y estudiante de la licenciatura en gestión cultural de la udg virtual. El próximo 16 de septiembre se llevará a cabo la feria del libro usado en esta ciudad, y a raíz de este evento en puerta, me surge la siguiente interrogante:

¿Será que el mercado del libro usado entorpece de alguna manera la labor de las librerías que venden solamente libros nuevos? De por sí aquí el panorama es bastante triste. La ciudad cuenta con alrededor de 750 mil habitantes y sólo hay dos librerías serias. Por lo visto, hay muy pocos lectores, fenómeno que en general se da en toda la república. Pero, aquí estamos muy lejos de tener la tradición cultural que tienen ciudades como el Distrito Federal, Guadalajara o Aguascalientes, las cuales cuentan con un atractivo mercado de libros de viejo. Este será el primer año que tendré la oportunidad de asistir a este evento, y espero que cumpla su función de acercar los libros a la gente. El año pasado asistí a la feria del libro nuevo, y ese evento si dejó mucho que desear. Creo que no debiera tratarse solamente de poner los libros en la calle, sino de ofrecer el libro como un producto necesario, accesible y realmente útil. Saludos.

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Respuestas a esta discusión

Hola, podrías explicarnos más por qué fue un fracaso la feria del Libro nuevo y a qué te refieres con "Creo que no debiera tratarse solamente de poner los libros en la calle, sino de ofrecer el libro como un producto necesario, accesible y realmente útil".
Saludos.
Hola. No me atrevería a asegurar que la feria del libro nuevo fue un fracaso. Me refiero solamente a que no cumplió con mis expectativas muy personales y a que no logró, desde mi humilde punto de vista, el impacto que este tipo de eventos necesitan para atraer a un público cada vez menos interesado en los libros. La feria del libro de aquí es un evento muy pequeño, con muy pocas presentaciones y conferencias, son solamente cuatro o cinco stands, lo cual la hace muy distinta de lasque tienen lu gar en otras ciudades.Por otro lado, me parece que la feria debería ofertar algo atractivo a la gente, distinto a lo que se puede conseguir en las librerías, ya sea en cuanto a nuevas ediciones o a precios. Por lo que pude ver, se exhibieron los libros en la calle, pero son los mismos productos y los mismos precios. Considero que, al menos aquí en mi comunidad, la feria del libro debiera ser la culminación de una campaña o programa de fomento a la lectura. .Saludos.
Gracias Eduardo.
Ahora que estudias getión cultural se ha analizado el problema de los pocos lectores en México y cómo fomentar la lectura en su comunidad?
¿has pensado en cómo se podría establecer el hábito de la lectura?
Hola. Hasta ahora, como estudiante no he tenido la oportunidad de abordar puntualmente la problemática de los pocos lectores, aunque es una de las que más me interesan. Ya en lo personal, considero que los proyectos independientes dan mucho mayores resultados que las iniciativas oficiales. Volviendo a lo que hay en mi comunidad, existen aquí dos grupos de lectura, uno auspiciado por el municipio y el otro formando parte de las actividades de la biblioteca pública. El problema, hasta donde conozco, es que esos grupos están formados por personas que llevan años trabajando juntos y el acercamiento de la comunidad hacia ellos es muy escaso. Por otro lado, un grupo de escritores a quienes me he acercado, intenta desarrollar un proyecto de taller que estimule la creación, la publicación de sus productos, el acercamiento a los lectores y llegar a lograr esa participación de la comunidad que los programas oficiales no han conseguido.
Con respecto a lo que mencionaba de ofrecer el libro como un producto "necesario, accesible y realmente útil", me refería a lograr que la gente en general lo considere así y no como algo accesorio, que poco tiene que ver con ellos mismos. Saludos.
Hola Eduardo.
He visto que los clubes de lectura están de moda en varios países y en México van muy lentamente. Yo ando en eso, organizándome para poder tener uno en la comunidad de mi colonia. El tiempo que hay que dedicarle siempre falta pero creo que vale la pena intentarlo ahora que estás estudiando. Es muy agradable compartir lo que a cada quien deja una lectura. Saludos y mucho éxito.
Yo creo que las ferias del libro usado, al igual que las del libro nuevo son espacios destinados para públicos con diferentes necesidades. Se deben fomentar ambas. Difícilmente en una feria de novedades encontraremos las joyas de antaño que hay en los libros usados, simple y sencillamente porque estos lugares deben permitir la rotación de lo que sale al mercado. La propuesta que apoyo es la de los precios competitivos. En el DF hay librerías y ferias de usados en los que se abusa y por ende, mucha gente prefiere pagar la diferencia por un ejemplar nuevo.

Casi no participo en los foros, pero me llamó mucho la atención este tema, pues me parece medular y seguramente polémico. Lo que más me impulsa a tratar de aportar a la posible discusión es la primera de las respuestas que leo (en orden de aparición).

Creo que tienes razón, muchas veces las ferias del libro se convierten en eso, libros en la calle, con alguna que otra actividad para llamar la atención y atraer al cliente; con criterios similares a los que se utilizan para vender teléfonos celulares o muebles a crédito en Elektra. Y es que estas ferias regularmente las organizan las agrupaciones de libreros, cuya preocupación es principalmente el vender libros: esos objetos tan sagrados y respetables que muchos (entre ellos libreros, promotores de la lectura y todo tipo de "amantes de la lectura") realmente no utilizan.

El problema está en los objetivos que se trazan los organizadores. Como el libro es un objeto de culto ya de por sí (como si en forma de libro no encontráramos cualquier cantidad de basura encuadernada), se piensa que cualquier evento que se realice en torno al tema y con el pretexto de "promover la lectura", es una maravilla. Olvidamos que la industria del libro es eso, una industria, un negociote que requiere de ventas y ventas y ventas para poder sostenerse, y esta industria se alimenta de unas sustancias que no siempre resultan muy recomendables a las que se llama "novedades".

Cuando a alguien se le ocurre la idea, que a mi me parece magnífica realmente, de vender libro usado, creo que en verdad está acercando el libro de calidad al lector a precios accesibles, porque el libro no es como el jamón o como la "novedad", que después de un tiempo de no consumido huele mal y hay que desecharlo... o guillotinarlo.

Casi todos los libreros, dije casi, cuando piensan en "promover la lectura" piensan en vender y en vender, las maravillas del libro y de la lectura suelen ser sus argumentos de venta. La prueba de ello es que es difícil encontrar libreros cuyas lecturas vallan más allá de solapas y contraportadas.

Yo vivo en Querétaro y este es el común denominador.

 

Saludos

Manuel Cruz

yo creo que es bien importante esa labor de las librerias que ofrecen un libro usado ya que no todos tenemos la posibilidad de adquirir un ejemplar nuevo por la diferencia de costos, ademas que de una u otra manera evitan la pirateria bibliografica y tambien rescatan material que a veces ya no se imprimen por que supuesta estan pasados de moda.

Saludos a todos los amantes y no amantes de la lectura.

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